El litoral atlántico y la Ría del Guadiana

Un corazón entre dos orillas

El litoral atlántico y la Ría del Guadiana

Dos elementos principales dotan de carácter a esta zona de interés, la influencia del Atlántico, sumada a la fuerza y alegría del río Guadiana, conformando un paisaje protagonizado por el agua, la sal, el viento y la arena. Las corrientes oceánicas han ido dando forma a las arenas fluviales, creando algunas de las mejores playas de la Península Ibérica, como las de Isla Cristina e Isla Canela en Huelva o Montegordo y Cacelha Velha en Portugal, ya en la comarca del Algarve.

Aquí, a ambos lados de la desembocadura del Guadiana, estas playas toman también forma de estilizadas islas, formando flechas dunares de extraordinaria belleza natural, auténticos paraísos para las aves. Flechas como la de El Rompido, en Huelva, o el archipiélago de la ría Formosa, en el Algarve portugués, ofrecen multitud de posibilidades al visitante con fáciles y sugestivos accesos por mar.

Aquí, donde el río Guadiana se abre al océano, aparece uno de los principales puntos de contacto entre España y Portugal, donde paradójicamente “La Raya” se ensancha y más se han tocado estos dos países, allí, donde Ayamonte y Vila Real de Santo Antonio se miran a los ojos.

Marismas salpicadas de esteros, salinas milenarias y molinos mareales, llevan al viajero de una a otra orilla, por un todo que no sabe de fronteras, formando un océano cultural que fluye naturalmente. Aquí, Castro Marim y Gibraleón, ejercen de punto de contacto, entre la cultura agrícola y la marinera, con sendos castillos que advierten al visitante del valor monumental e histórico de sus entornos.

Desde este punto y hacia el norte, el reino donde se pone el sol, el Algarve (el oeste, en árabe), se extiende por fértiles tierras, donde el olivar y el monte mediterráneo son los indiscutibles protagonistas.

Alcoutim y Sanlúcar de Guadiana, en la frontera Norte del Algarve y la comarca del Andévalo respectivamente, representan el siguiente punto de cruce en sentido ascendente desde el Atlántico, entre las dos orillas del Guadiana. Relatos de contrabando y de hermandad entre estas dos poblaciones, que hoy día siguen unidas por agua y también por aire (la tirolina más larga de Europa se extiende entre ambas orillas), invitan al visitante a conocer dos caras de una realidad homóloga.

Como guinda del pastel, nos encontramos la localidad portuguesa de Tavira y sus numerosos atractivos turísticos. Localizada a orillas del río Gilão, esta preciosa villa atlántica de pasado islámico, es uno de los puntos de visita obligada cuando se transita por el Algarve.

Ciclosenderos

La oferta de ciclosenderos dentro de la Red Transfronteriza de Ciclosenderos España-Portugal Zona Sur es amplia y busca poner en valor la red existente, invisible para el turista en algunos casos y de un enorme potencial recreativo, tanto por su nivel de conservación como por los atractivos que suma en su conjunto de cara al visitante en bicicleta o a pie. Destacan, en primer lugar, varios itinerarios para disfrutar en bicicleta de este tercio del territorio, por su dimensión o carácter transfronterizo en la mayor parte de los casos, como son los de la Ruta EuroVelo 1 (Ruta Atlántica) que conecta ambos lados de “La Raya”, la Ecovía del Litoral y la Gran ruta del Guadiana (GR-15) en Portugal o el Camino Natural del Guadiana en la orilla española. La Vía Algarviana (GR-13), sendero ciclopeatonal de largo recorrido, es otra de las opciones disponibles para aquellas personas que buscan descubrir por etapas el territorio, a pie o en bicicleta de montaña. A lo largo de sus trescientos kilómetros, conecta el río Guadiana, desde Alcoutim, con el cabo de San Vicente, extremo sur de Portugal, ya en el salvaje Atlántico.