DESDE ALQUEVA HASTA TAJO INTERNACIONAL

Tendiendo puentes

DESDE ALQUEVA HASTA TAJO INTERNACIONAL

Desde el paso transfronterizo de Barrancos-Encinasola hasta el límite norte que marca el río Tajo a su paso por la provincia de Cáceres, la Red Transfronteriza de Ciclosenderos está marcada por dos grandes arterias que la vertebran, el omnipresente río Guadiana, que toma aún más cuerpo gracias al Parque Temático Embalse de Alqueva y la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Tajo-Tejo Internacional (UNESCO).

Los resaltes montañosos del Parque Natural da Serra da São Mamede y de la Sierra de San Pedro aportan diversidad paisajística a la protagonizada por los valles fluviales del Tajo y Guadiana.

Marvão, Elvas, Évora, Moura, Olivenza o Alconchel son todas ellas villas amuralladas que salpican esta franja de territorio a ambos lados de “La Raya” y que hablan de un pasado de litigios, de protección, aunque también de riqueza, apreciable en nuestros días gracias al enorme flujo de intercambios producidos a lo largo del último milenio.

La presa de Alqueva constituye el mayor lago artificial de Europa, una inmensidad de agua salpicada por pequeñas islas que conforman un paraíso natural en la frontera, cerca de poblaciones como Olivenza, Villanueva del Fresno, Moura o Monsaraz.

Alqueva es una palabra derivada de “alqueive” (barbecho), “tierra en barbecho” o “desierto”, de suelos secos y hambrientos de agua, que ahora parece no faltar. La presa está situada en el río Guadiana, uno de los más largos de la Península Ibérica, en el Alentejo profundo, cerca del pueblo que le da nombre, Alqueva.

Existen multitud de propuestas turísticas para los visitantes que se acercan hasta este gran “mar interior”, desde la navegación en aguas tranquilas, rutas a caballo, vuelos en globo aerostático y una interesante variedad de deportes náuticos, entre otras.

Alqueva también es un lugar fantástico para desconectar del mundanal ruido y tomarse unas horas o días de descanso, conectando con la naturaleza, tomando un baño en las diferentes playas fluviales, o reposando en alguno de los ocho diques flotantes, que también sirven para apoyar la navegación.

Son muchas las poblaciones que se encuentran dentro del área de influencia del embalse de Alqueva. En el lado portugués, podría destacarse Reguengos de Monsaraz, reconocida por ofrecer una de las mejores representaciones de artesanía del Alentejo, como es la cerámica de São Pedro do Corval (primer centro de cerámica de Portugal) y las famosas mantillas de Reguengos. De visita obligada es la cercana villa medieval de Monsaraz.

Olivenza, en la provincia de Badajoz, levantada entre dehesas de encinas y alcornoques, es una localidad española con alma portuguesa cuya historia la convierte en referente cultural de frontera raya hispano-lusa. Sus dos siglos de historia española y los cinco como ciudad portuguesa le dan un carácter muy especial. En Olivenza, los más ancianos “falan portugués” y sus habitantes pueden tener la doble nacionalidad española y portuguesa y los rótulos de sus calles principales están en ambos idiomas. Durante su etapa portuguesa, se levantó la villa fortificada repleta de casas blancas, edificios con toques manuelinos y suelos adoquinados que desde 2019 se considera uno de “Los Pueblos Más Bonitos de España”.

Alconchel se encuentra muy cerca de la frontera portuguesa y del embalse de Alqueva. Se trata de un bonito pueblo blanco portugués fundado en el siglo XII y que pasaría a manos de España y de los templarios en el siglo XIII. En un cerro rocoso, se alza el Castillo de Miraflores o de Coluche. Fue construido por los templarios y ampliado por la Orden de Alcántara, aunque sus orígenes se remontan a la época romana e islámica, como atestigua su nombre.

La Reserva de la Biosfera Transfronteriza Tajo-Tejo Internacional (UNESCO) es un espacio de cooperación transfronteriza que tiene como objetivo proteger y potenciar los recursos naturales, culturales y turísticos de la zona. En la parte española del parque se encuentran pueblos como Zarza la Mayor, Alcántara, Brozas, Carbajo, Santiago de Alcántara, Herrera de Alcántara, Cedillo o Valencia de Alcántara y en la parte portuguesa el Concelho de Castelo Branco y parcialmente el de Idanha-a-Nova.

En Santiago de Alcántara se encuentra el Centro de Interpretación del Parque Natural Tajo Internacional. Puede ser un buen punto de referencia para comenzar la visita al parque. El cruce de caminos que constituye la Reserva de la Biosfera Tajo Internacional está repleto de patrimonio natural, gastronómico, histórico y cultural. Las huellas de la imponente Orden de Alcántara, considerada una de las de las cuatro órdenes militares españolas, han quedado patentes en todo el territorio. Destaca la villa de Alcántara por sus palacios y por el majestuoso Conventual de San Benito.

El municipio de Valencia de Alcántara, rodeado de naturaleza, posee el gran tesoro sefardí de la Reserva, la judería más grande de Extremadura. Son típicas las estrechas callejuelas y las casas con dos puertas al exterior, una para acceder a la vivienda y otra para actividades comerciales u oficios, todas enmarcadas en arcos ojivales de granito. En estos arcos todavía se encuentran testimonios esculpidos de las “mezuzot”, símbolo propio del culto hebreo y lugar donde se colocaba el pergamino con versículos de la Torá. Además, en este barrio originario del siglo XIII también se observan marcas cristianas e incluso huellas de la terrible Inquisición, como la Piedra de Armas de la calle Bordalo.

Entre encinas y alcornoques, brezo y romero, 154 especies de aves, 44 de mamíferos, 15 anfibios, 20 de reptiles, 12 de peces y 153 de insectos conviven en el espacio del Parque Natural del Tajo Internacional, convirtiéndolo en una de las más importantes áreas protegidas de la vecina Portugal. Aquí, en el distrito de Castelo Branco, vestigios neolíticos y tumbas romanas coexisten con pueblecitos rústicos prácticamente despoblados, y el paisaje integra de manera armoniosa la arquitectura popular de las aldeas típicas de la región, que parecen dar la bienvenida a los visitantes con los brazos abiertos.

El águila imperial, el buitre leonado y el alimoche son algunos de los habitantes que sobrevuelan lugares tan bellos como la cascada de Ribeira das Varetas o las Ruinas dos Alares, probablemente el lugar más especial del Parque en el lado portugués. Para quienes buscan entrar en contacto con el “paisanaje” local y sus costumbres, la aldea del Rosmaninhal, con su coqueto caserío de casas encaladas puede ser el destino ideal.

Ciclosenderos

En este sector, destaca la presencia de la futura Ruta EuroVelo Ibérica como vía de largo recorrido con carácter transfronterizo, y de los dos Caminos Naturales, el del Tajo y el del Guadiana, en la Comunidad Extremeña.

Por otra parte, la Red Trasnfronteriza incluye interesantes rutas de interés, de más corto recorrido usando carreteras secundarias con poco tráfico u otro tipo de vías adecuadas tanto para los paseos a pie como en bicicleta. Un buen ejemplo es el de la conexión entre Marvão y las rutas de la Sierra de São Mamede y Valencia de Alcántara a través de la aldea de Fontañera. Olivenza también queda conectada con Elvas a través de la carretera EX105, así como Mourão lo hace con Villanueva del Fresno por el paso fronterizo de Posto San Leonardo a través de sendas carreteras con escaso tráfico rodado.

También son interesantes los tramos coincidentes con el Camino Natural Corredor Cáceres-Badajoz que une las dos capitales extremeñas, más enfocado en su diseño al uso peatonal.