LAS DEHESAS DEL ALENTEJO Y HUELVA

El bosque ibérico y la morada del lince

LAS DEHESAS DEL ALENTEJO Y HUELVA

El paisaje de este territorio está representado por tres elementos físicos principales, la permanente presencia del Guadiana que hace de frontera entre el Alentejo portugués y Huelva, la cultura minera ligada a la Faja Pirítica ibérica y la dehesa, reina de este territorio.

La dehesa es seguramente el elemento común más destacable en esta franja de territorio que se extiende entre la sierra de Huelva y buena parte del distrito de Beja, en Portugal.

 Se trata de un bosque mediterráneo de encinas, alcornoques y quejigos, modificado por el hombre, donde se ha conseguido armonizar el aprovechamiento forestal beneficioso para los humanos y la vida natural, un ecosistema único en el mundo donde se descubren sensaciones muy diversas. Está presente en Extremadura, Andalucía, Castilla y León, Castilla la Mancha, Madrid y Portugal, ocupando un área de alrededor 6 millones de hectáreas.

La dehesa es un paraíso de biodiversidad, posee uno de los ecosistemas mejor conservados de Europa y supone un paraíso para las especies que en ellas habitan. especies ganaderas (cerdo ibérico, oveja merina, vacuno retinto…), fauna silvestre (águila real, águila imperial, nutria, jabalí, ciervo…) y una flora de valor incalculable; encuentran aquí un auténtico refugio natural que no ha variado con el paso de los siglos.

 

El territorio adehesado conforma una enorme franja verde entre España y Portugal, ineludible cuando se pasea o cicla por la Red Transfronteriza de Ciclosenderos. Un claro ejemplo, representativo de este rico ecosistema, es el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche que forma parte a su vez de la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena (UNESCO). Aquí se encuentra la “casa” del famoso cerdo ibérico, que tras alimentarse durante meses con sus nutritivos pastos y bellotas se convierte en el laureado y único Jamón Ibérico de Jabugo.

La minería, importante recurso durante decenios, ahora en recesión, dejó sus huellas en toda la comarca onubense del Andévalo, en lugares como Alosno, también cuna del fandango de Huelva, o en el Puerto de La Laja, embarcadero de minerales a orillas del Guadiana, muy cerca de su homólogo portugués, Pomarão. La Mina de São Domingos es otro de los enclaves que ha conseguido llenar el vacío dejado por la minería a través de propuestas turísticas de valor.

El Parque Natural do Vale do Guadiana en el lado portugués, con maravillas naturales como el famoso Pulo du Lobo (Salto del Lobo), es también territorio del lince ibérico, además de un espacio natural y cultural con multitud de atractivos, como la villa de Mértola, enclave monumental que aporta un matiz histórico al relato de estos contornos.

Ciclosenderos

Destacan la presencia vertebradora de la Vía Verde del Guadiana y de la Ruta Cicloturista Dehesas de Sierra Morena.

Además, en esta Zona Central, la malla que teje la Red Transfronteriza está compuesta en su mayor parte por interesantes tramos de carreteras secundarias que conectan distintas poblaciones a ambos lados de la frontera o puntos de interés a lo largo y ancho de este vasto territorio adehesado. Son muy interesantes aquellos tramos que hacen de puente entre ambos lados de “La Raya”, como es el caso de las carreteras provinciales que unen Santa Bárbara de Casa y Paymogo, en la comarca del Andévalo, con el paso transfronterizo del mismo nombre o aquellos que unen el paso transfronterizo de Alcoutim con el de Paymogo a través de La Puebla de Guzmán. Las carreteras locales sin tráfico que unen el paso fronterizo del Chanza con la localidad de Mértola es otro de los ramales que generan una interesante malla cicloturista en esta zona de interés.